La isla de Formentera se caracteriza por albergar una gran biodiversidad de especies animales. El grupo mejor representado es el de las aves acuáticas que habitan las zonas húmedas del Parque Natural de ses Salines, seguido de las marinas y las asociadas a sabinares, pinares y monte bajo.
También destacan lacértidos, coleópteros y otros invertebrados entre los que encontramos numerosos endemismos.
En la actualidad, la vegetación silvestre de Formentera se caracteriza por el predominio de los pinares de Pinus halepensis y sabinares de Juniperus phoenicea en los hábitats forestales, en diferentes estados de sucesión y conservación, acompañados de un estrato arbustivo que presenta diferentes variantes en función de las condiciones locales de microclima y suelo.
En las costas abruptas y acantiladas dominan las comunidades endémicas de “fonoll marí” y “Saladins” que dan lugar a la asociación Crthmo-Limonietum. En algunas franjas costeras de cierta altura y orientadas al Norte se desarrollan comunidades endémicas de muy alto valor ecológico, como por ejemplo al Sureste de La Mola. Cabe destacar también la abundante presencia de comunidades típicas de dunas móviles y semimóviles como son Medicagini marinae-Ammophiletum arundinaceae y Lotus cretici-Crucianelletum marinae.